El reciclaje no sirve para contrarrestar las emisiones de los tubos de escape

Quizá has visto una campaña publicitaria que dice que “por cada 6 latas o botellas de plástico que reciclas contrarrestas 10 minutos de un tubo de escape”. Es sencillamente mentira: un mensaje erróneo dirigido a confundir a la población y utilizar tu conciencia ambiental en favor de un modelo de negocio insostenible. En los siguientes párrafos te explico por qué.

En primer lugar destacar que las emisiones de los tubos de escape son un flujo contaminante diferente de los envases de usar y tirar. No podemos compensar los efectos de un flujo con el otro. Es como si tienes tos y te rascas un pie. Qué duda cabe que rascarse el pie reporta cierta satisfacción, pero no viene a solucionar el problema de la tos. Vamos por partes.

Las emisiones de los tubos de escape provienen, fundamentalmente, de la combustión de combustibles fósiles en el motor de los vehículos. El gesto de conducir un coche diésel o gasolina tiene una serie de impactos sobre el medio ambiente que simplificamos en:

  • Consumo de recursos fósiles: para poder repostar combustible hemos tenido que extraer petróleo de un yacimiento lejano, transportarlo, refinarlo, extraer la fracción que acabará en el surtidor de la gasolinera, llevarla hasta allí…
  • Emisión de contaminantes atmosféricos: el motor del choche quema el combustible en un proceso rápido que emite a la atmósfera los gases y partículas en los que se han convertido el gasóleo o la gasolina (entre otras cosas): dióxido de carbono (CO2), óxidos de nitrógeno, compuestos volátiles y partículas.

Contrarrestar quiere decir paliar o neutralizar el efecto de algo. Y aquí viene el problema. ¿Cómo contrarrestamos los impactos causados por las emisiones de los tubos de escape? Por no complicar mucho las cosas:

  • Devolviendo petróleo a los yacimientos de los que lo extrajimos.
  • Retirando los contaminantes de la atmósfera.

Pasemos a estudiar cómo el reciclaje de los envases adheridos a la empresa que realiza la campaña publicitaria consigue devolver petróleo o retirar contaminantes de la atmósfera. Para ello hay que empezar por entender que los envases generan sus propios impactos:

  • Consumo de materias primas: en algunos casos (como los plásticos) el mismo recurso fósil (petróleo) que los combustibles de los coches. Para los envases metálicos necesitamos recurrir también a materias primas no renovables que, igualmente, hay que extraer en minas, procesar, llevar a centros de producción y, allí, fabricar los envases.
  • Generación de residuos: los envases cumplen su función y se convierten en residuos. El problema es que para poder preservar el producto están fabricados de materiales que no pueden ser descompuestos por los seres vivos y o bien se degradan muy lentamente o bien permanecen en los ecosistemas para siempre rompiéndose en partes cada vez más pequeñas. Esto genera problemas como los microplásticos.
  • Emisión de contaminantes atmosféricos: quizá es obvio, pero tanto la fabricación de envases como su distribución y la gestión de sus residuos implican emisiones a la atmósfera, tanto en las chimeneas de las fábricas que procesan las materias primas como en los vehículos que transportan los envases, productos envasados y residuos de un lado para otro.

¿Conseguimos devolver las materias primas a su origen y retirar contaminantes de la atmósfera depositando envases usados al contenedor amarillo?

La respuesta rápida es no. La larga nos habla de que después de que nosotros tiremos nuestros residuos tiene que venir un camión a por el contenido de ese contenedor, llevarlo a una planta de clasificación, de allí transportarlo a otra de recuperación, y (si ninguna de las dos sale ardiendo), una parte de lo que depositamos en el contenedor amarillo acabará siendo nuevamente materia prima. Para todo ello hace falta transporte y procesos industriales. Con sus correspondientes impactos y emisiones contaminantes.

Dejar las latas vacías en el contenedor amarillo no elimina gases o partículas contaminantes de la atmósfera. Llevarlas en un camión a una planta de clasificación (mezcladas con otras cosas recogidas en el contenedor amarillo) tampoco reduce el CO2 o los óxidos de nitrógeno. Procesar todos esos residuos en procesos industriales no disminuye la contaminación y volver a transportarlos a alguna parte donde, finalmente, puedan ser utilizados como materia prima tampoco.

En el mejor de los casos, como resultado del proceso podemos conseguir que parte de los materiales recogidos selectivamente y reciclados vuelvan a ser materias primas que podemos utilizar para fabricar nuevos productos. Pero esto no compensa el agujero que hicimos para sacarlas originalmente. Sí puede reducir la necesidad de extraer materiales de nuevo. Pero, desgraciadamente, no es un ciclo perfecto. Sólo una parte del residuo volverá a ser materia prima. Si conseguimos evitar que un recurso no renovable acabe en el vertedero el esfuerzo merece la pena. Pero no contrarresta las emisiones de los tubos de escape.

El reciclaje puede reducir la necesidad de materias primas, combustibles y dar salida a los residuos. Pero no compensa los impactos de producir los envases. Comparativamente sí genera menos impacto a la atmósfera fabricar nuevos envases a partir de envases reciclados que desde materias primas extraídas del medio natural. Pero esta reducción de la contaminación no contrarresta totalmente el impacto de los envases de un solo uso, ni tampoco las emisiones de los vehículos con motor de combustión.

Es más como sólo el 2% de los residuos de envases de plástico vuelven a ser envases de plástico, cada vez que compras algo que va envasado en este material sigues forzando la extracción de petróleo para fabricar el 98% de los envases que provienen de materia prima “nueva”.

economía circular de los envases de plástico

El mensaje subliminal

La campaña no sólo miente y confunde, también trata de instalar en el imaginario colectivo algunas ideas clave que favorecen el modelo de negocio de usar y tirar.

Así se afirma “el aire es de todos, la contaminación también”: efectivamente todos los habitantes de la atmósfera respiramos aire en una misma atmósfera compartida. Luego el aire “es” de todos y la contaminación de esa atmósfera también “es” de todos.

Compartimos un bien común y sufrimos los impactos a la atmósfera. Pero la contaminación sí es de alguien. Los gases que salen por un tubo de escape pertenecen a quien está quemando combustibles para desplazarse en ese vehículo. Igualmente, los envases de usar y tirar que llegan a tu casa son de la empresa que comercializa el producto que has comprado dentro de ese envase.

Dicha empresa podría haber elegido formas más sostenibles para vender lo que tú querías comprar. Pero ha optado por envases de usar y tirar que necesitas para llevar la comida o las bebidas hasta el lugar donde las vas a consumir. ¿Cuántas toneladas de envases y emisiones a la atmósfera se evitarían si la Coca Cola se vendiese en polvo para mezclar con el agua que tienes en el grifo de tu casa? ¿Cuánto te ahorrarías como consumidor si pagases el agua del refresco a precio de agua de grifo en vez de a precio de Coca Cola?

Mientras Ecoembes te engaña con la posibilidad de compensar las emisiones del tubo de escape, Coca Cola sigue aumentando a buen ritmo la venta de botellas de plástico de un solo uso de las que menos de la mitad se recuperan y, de esa mitad, apenas un 7% se reciclan en nuevas botellas. La misma empresa podría vender su producto a granel, en botellas de vidrio, en otros envases retornables o en latas y botellas de plástico de un solo uso. ¿Quién tiene que asumir y compensar el coste de la gestión de los residuos?

Burda manipulación

A todo lo anterior podemos sumar la escena final del anuncio. ¿Dónde está rodada esa imagen de ciudad gris y atmósfera irrespirable? En China. Sí. No, por mucho que en el cartel de la calle puedan leer “vía de servicio”, la estampa no es de Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, Zaragoza… es, fíjense en la arquitectura, de una gran ciudad de China cuya población que duplica la de la suma de todas las anteriores. ¿Pekín?

Tanto si has circulado por ella sufriendo sus atascos, como si la has visto en las noticias sobre contaminación, la estampa de Jianguo Road no se olvida fácilmente. Pero con 600 euros cualquiera compra un vídeo en getty, lo retoca un poco y lo lanza para atacar con su propaganda el cerebro a los indefensos niños que esperan en la sala del cine a que empiece la película.

Si las campañas de publicidad de Ecoembes manipulan así en lo evidente, en lo que salta la vista y se puede contrastar tan fácilmente… ¿qué no hacen cuando nos citan estudios que hay que buscar, leer, entender y comparar con los datos oficiales de reciclaje para darse cuenta de que presentan datos falseados, cálculos erróneos o conclusiones que no se deducen del análisis realizado?

Se nos miente sistemáticamente sobre las bondades de una forma de gestionar los residuos que está obsoleta para hipotecar nuestras posibilidades de mejorar la recogida de las basuras, su tratamiento y, sobre todo, la prevención como herramienta para evitar daños al medio ambiente y la salud de las personas. Todo para favorecer el consumo de envases de usar y tirar, manteniendo el beneficio de las corporaciones de distribución a cambio de un fuerte impacto sobre el planeta y la salud de las personas.

Todo esto sería muy gracioso si no fuese porque la contaminación de los tubos de escape es una importante causa de muertes prematuras. O porque seguimos demasiado lejos de conseguir un nivel seguro de emisiones de efecto invernadero.

Objetivo: desviar la atención

Entonces, si no podemos compensar las emisiones de los tubos de escape reciclando latas ¿por qué una empresa privada cuya actividad tiene que ver con la gestión de residuos de envases utiliza una imagen manipulada de la contaminación atmosférica? ¿Qué tienen que ver los tubos de escape con las latas de bebidas?

Nada. No tienen que ver nada. Pero en la desesperada estrategia de desviar la atención sobre el los tristes datos del reciclaje en España, Ecoembes se va quedando sin recursos. Intentó hacer greenwashing con los plásticos “pescados” en el mar, pero resulta que buena parte de esos plásticos son de empresas adheridas a su sistema de gestión de residuos basado en el contenedor amarillo. ¿Se imaginan que nos damos cuenta de que esos plásticos acaban en el mar porque Ecoembes no hace bien su trabajo y le exigimos a la empresa que los saque de allí?

Así pues, el objetivo es cambiar el foco de atención como sea. Por supuesto que las emisiones de los tubos de escape son un problema. Un problema que tiene relativamente poco que ver con los residuos de envases. Lo importante en esta campaña es que los envases no acaban en la atmósfera, por lo que conseguimos que la conciencia ambiental de los ciudadanos bombardeados con publicidad deje de fijarse en las calles, parques, jardines, espacios naturales, playas… llenos de envases de usar y tirar y… que miren hacia el cielo, donde no suele haber latas ni botellas abandonadas.

6 latas

¿Por qué utiliza el anuncio de Ecoembes la unidad de 6 latas como medida de compensación de las emisiones de los tubos de escape? Podía haber utilizado una lata o 10 latas. Pero seis es el tamaño del paquete estándar de latas sujetas por anillas de plástico. El que aparece en esta imagen de la tortuga Peanut con la que una generación entera se ha concienciado sobre el daño de los envases de usar y tirar:

Ecoembes, empresa privada al servicio de la industria del envase de usar y tirar, busca cambiar el rechazo que te causan esas anillas de plástico. Con esta campaña busca que cuando estés en el lineal del hipermercado no veas que 6 latas es un incordio que no te cabe en la nevera, si no el número perfecto para dejar tranquila tu conciencia ambiental.

¿Por qué voy a separar una, dos o tres latas (si es lo que necesito) cuando llevándome 6 latas juntas estoy compensando la contaminación? Error… comprando bebidas en latas estás llevando a tu casa envases de usar y tirar que requieren materias primas, cuyo transporte emite contaminación a la atmósfera, que alguien tendrá que reciclar para reducir el impacto de esos productos de un solo uso en el planeta…

Seis latas son… 2 litros. Si el objetivo es concienciarnos y ayudarnos a reducir el daño que causamos a nuestro entorno ¿por qué no promocionan las botellas reutilizables de 2 litros?

Entonces, ¿qué puedo hacer para compensar mis impactos?

Por tu parte puedes evitar el consumo de envases de usar y tirar. Con gestos sencillos como dejar de comprar botellas de plástico y beber agua de grifo. O, con un poco más de compromiso, evitando los plásticos de usar y tirar en tu día a día. Y, siempre que tengas elección, parar a pensar qué envase es más fácil de reciclar.

¿Quieres contrarrestar las emisiones de tu tubo de escape?

Esto es más difícil. No puedes devolver petróleo a los yacimientos, pero sí buscar formas alternativas de desplazarte o generar energía para evitar ese consumo de recursos fósiles.

Si no te queda más remedio que utilizar un vehículo con motor de combustión procura conducir de forma eficiente. Comparte el espacio que queda libre en tu coche cuando te sea posible. También es importante repostar en las horas del día con menor temperatura: primera hora de la mañana. No sólo por el pequeño ahorro que supone el aumento de densidad del combustible, también porque con menos calor hay menos vapores escapando a la atmósfera desde la boca de la manguera y el depósito de tu coche.

Retirar los gases de efecto invernadero y las partículas resulta complicado, pero ayuda mucho la vegetación: las plantas retiran CO2 de la atmósfera para crecer. Siempre que tengas ocasión planta: en tu terraza, en un huerto, en un descampado, en los bordes de los caminos… si son semillas autóctonas mejor que mejor. Deberíamos pensar en los árboles como infraestructuras de salud pública.

Da igual si las macetas se te secan en vacaciones. Lo importante es mantener todo el tiempo que te sea posible plantas verdes. Cada día retiran una (muy) pequeña cantidad de CO2 de la atmósfera. Ese CO2 podemos retenerlo en el suelo. Idealmente, compostando las plantas muertas con otros restos vegetales y aportando el resultado como enmienda orgánica. Pero también puedes conseguirlo enterrando los tallos secos en las jardineras antes de plantar semillas nuevas o tirando las plantas que se te olvidó regar al contenedor marrón (o al de restos, si no hay contenedor de materia orgánica en tu barrio o ciudad).

¿Cómo podría Ecoembes compensar el impacto de su actividad?

Siguiendo con las propuestas, cabe recordar que Ecoembes es el sistema integrado de gestión de residuos de envases ligeros. Su responsabilidad es recuperar los envases puestos en el mercado por las empresas adheridas a su modelo de gestión de residuos de envases. Así pues, en vez de confundirnos con la utilidad del reciclaje debería invertir los recursos que obtiene de todos los consumidores en:

  • Ir a rescatar todos esos envases que “se pierden”. No hacer greenwashing para urbanitas, si no dedicando la partida presupuestaria a un trabajo que actualmente está sin hacer.
  • Solucionar el problema creciente de las instalaciones de reciclaje que salen ardiendo cada año en España.
  • Dejar de obstaculizar la aplicación de la normativa europea que España tiene que cumplir para alcanzar sus compromisos en materia de residuos.
  • Impedir que se pongan en el mercado (adheridos a su sistema) envases que no se pueden recuperar o reciclar en los procesos convencionales de gestión de residuos.
  • Mejorar la dotación de recursos para mejorarla recogida separada por tipos de material.
  • Retirar este despropósito de campaña publicitaria y pedir disculpas por un nuevo insulto a la inteligencia colectiva.

En resumen, menos propaganda y más contenedores amarillos.

Puedes leer y comentar el artículo completo en: productor de sostenibilidad

Evaluación del Carácter del Paisaje: identificando lo que hace a un paisaje diferente de otro

La Evaluación del Carácter del Paisaje (en inglés Landscape Character Assessment) es una herramienta metodológica desarrollada por el Natural England and Scottish Natural Heritage, cuyo objetivo es ayudar a entender y descifrar el carácter de un paisaje. Este se compone de una serie de fases concatenadas que al final permiten identificar aquellas características que le dan a un paisaje un “sentido de lugar ” y entender por qué lo hace diferente respecto a otro paisaje.

PRINCIPIOS Y PROCESOS

Hay cuatro principios que son esenciales de comprender para entender la aproximación de análisis y evaluación del paisaje. Estas son:

1. CARÁCTER DEL PAISAJE

Se define como el patrón distintivo y reconocible de elementos que produce que un paisaje sea una entidad particular. La combinación de factores ambientales, económicos, históricos, sociales y afectivos, y la relación entre todos ellos crean un carácter (o identidad particular); lo cual hace que cada parte del territorio sea distinto o diferente de otro (y no necesariamente más valiosa que otro).

Figura. El paisaje según LCA

Explorar y comprender el carácter de cualquier paisaje, requiere una investigación sistemática de descifrar los factores que han contribuido a crearlo y la influencia de las fuerzas del propio lugar. Esto incluye la geología, la geomorfología, el suelo, la vegetación y la relación entre ellos, como a su vez las influencias históricas y las tendencias actuales de usos del suelo y las actuaciones humanas. Las interacciones entre todos estos factores crea el carácter de un paisaje

2. CARACTERIZACIÓN Y TOMA DE DECISIONES

La evaluación del carácter de un paisaje establece una distinción importante entre dos etapas del proceso:

• Exposición libre en la fase de caracterización
• Exposición razonada del carácter del paisaje, en la fase de toma de decisiones.

3. OBJETIVIDAD Y SUBJETIVIDAD DEL PROCESO

En la evaluación del paisaje se acepta que la subjetividad forme parte del proceso. No obstante, éste debe ser controlado en forma sistemática y transparente. Sobre todo en la fase de toma decisiones debe ser controlado con criterios acordados con anterioridad al inicio del proceso.

El reconocimiento de los elementos que componen un paisaje, la cartografía y la descripción de los tipos de paisajes, que muchos podrían considerar como causas totalmente objetivas, puede implicar juicios subjetivos. Esto puede evitarse si todo el trabajo se resumiera en medir atributos de mapas y hacer análisis de datos cuantitativos. Pero ese enfoque no sería viable para capturar todos los aspectos del carácter y sentido de lugar de un paisaje. Por ejemplo, un consultor podría registrar que en un paisaje hay 20 hectáreas de bosque como un hecho objetivo. Luego decir si este bosque es una característica dominante o una característica clave del paisaje, necesariamente introduce un elemento de subjetividad en su calificación.

Lo importante es que todos los involucrados en el proceso comprendan e identifiquen los elementos que son objetivos, se discuta y llegue a un acuerdo entre todos aquellas partes involucradas.

4. APLICACIÓN A DIFERENTES ESCALAS

Se puede aplicar a un número amplio de escalas, desde un nivel europeo a un nivel local. Lo ideal es que las evaluaciones sean a diferentes escalas, y que encajen entre sí como una serie anidada o una jerarquía de tipos de carácter paisajístico, en donde la evaluación de cada nivel añade más detalle a la anterior. La analogía de muñecas rusas se utiliza a menudo para describir esta relación jerárquica. Los tres niveles principales son:

Escala Nacional o Regional

Trabajar a este nivel es a una escala pequeña (por lo general a escala 1:250.000) y puede abarcar la totalidad de un país o región de gran tamaño. El objeto es identificar patrones generales de variación del carácter del paisaje. Los resultados de patrones geológicos y geomorfológicos se superponen con la influencia de grandes asociaciones ecológicas, y los aspectos clave de la evolución histórica. Esto da como resultado la identificación de distintos tipos de paisajes de dimensiones amplias.

Escala de Autoridad local

Dentro de estos patrones generales es posible identificar un grano más fino, según Natural England estaría relacionado con la escala administrativa de condado o distrito típico de Inglaterra y Escocia. En España podría ser semejante al nivel comarcal.

La escala adecuada de trabajo es normalmente 1:50.000 o 1:25.000. La definición de los tipos de paisaje o unidad de carácter es principalmente por la combinación de formas particulares del terreno y de la cubierta vegetal, incluyendo también otros aspectos como la fisiografía. Una vez más, las áreas de carácter están relacionas con zonas geográficas discretas.

Escala local

Ámbito, principalmente, de evaluación a nivel municipal con una escala de trabajo 1:10.000 a 1:5:000, o de mayor detalle, para evaluar parques regionales o fincas territoriales relativamente grandes (por ejemplo escala a 1:2.500). A esta escala es importante establecer que el área que trabajamos está dentro de un contexto más amplio, por lo cual es preciso visualizar a que tipología de paisaje pertenece.

La escala local es una evaluación detallada del carácter de un paisaje, se suele recabar información por medio de entrevistas, conversaciones formales e informales con gente del lugar, turistas, etc., se utilizan mapas temáticos donde se hacen anotaciones, descripciones de situaciones y se registran todos aquellos elementos que se presume contribuye al carácter del sitio.

Por otra parte, la evaluación del carácter del paisaje se podría llevar a cabo a otros niveles de los mencionados anteriormente. Para, ello se debe aplicar los mismos principios generales, estos son:
• Hacer una clara y significativa diferenciación entre los tipos de paisaje.

• Entre escalas, de orden superior e inferior debe haber una perfecta división y caracterización, al igual que con los paisajes vecinos.
• Considerar que la escala local, es la de mayor nivel detalle.

A continuación se describen los principales pasos de la metodología:

ETAPA 1: CARACTERIZACIÓN
Esta fase requiere identificar, describir y clasificar los paisajes por su carácter, y cartografiar sus propiedades.

Figura: Ejemplo de ficha de campo. Fuente: Landscape Character Assessment Guidance (2002)

Paso 1: Definición del alcance. Primero, y como todo proceso de estudio, se debe definir el propósito de la evaluación. Lo cual, influirá claramente en la escala, nivel de detalle, los recursos involucrados y el personal que debe participar. Como parte del proceso de definición, se recomienda visitar la zona de estudio para familiarizarse con el lugar, esto ayudará a definir mejor el alcance, los materiales y el tiempo del estudio de evaluación.

Paso 2: Estudio de la zona. Implica revisar y analizar informes, artículos, libros, etc., todo aquello publicado sobre la zona a objeto de evaluación. Además, de recopilar y revisar la cartografía disponible. Con la cartografía disponible definir, de forma preliminar, las unidades de paisaje de carácter común, superponiendo mapas temáticos con el apoyo de un Sistema de Información Geográfica.

Paso 3: Trabajo de campo. Se examina y evalúa la bondad de ajuste de las unidades de paisaje predefinidas, y se recoge información sobre ellas de forma rigurosa. En cada una, a través de recorridos y con ayuda de una ficha de campo, se va anotando las características del lugar, las cualidades estéticas y visuales, estado de conservación del paisaje, si hay prácticas agrícolas, información aportada por los vecinos, etc.

Algunos aspectos estéticos, relacionados con el carácter de un paisaje, son la escala (íntima o amplia), diversidad (monótono o complejo), textura (liso o rugoso), forma (vertical o horizontal), línea (recta o sinuosa), color (fríos o cálidos), equilibrio (armonía o caótico), organización (orden o aleatorio), entre otros.

Paso 4: Clasificación y descripción. Con la información recogida en la etapa anterior, se contrasta y valida la clasificación del paisaje efectuada, se cartografía las unidades, las cuales se acompañan con fichas que describen cada tipología paisajística. Estas descripciones, a menudo, documentan “las fuerzas de cambio“, las presiones de desarrollo y tendencias en la gestión del territorio.

Figura: Mapa de tipos de carácter

ETAPA 2: TOMA DE DECISONES

Paso 5: Determinación del enfoque de las decisiones. Después de clasificar el paisaje en unidades de paisaje por su carácter, y con toda la información recogida en las etapas anteriores, corresponde pasar a un proceso de planificación del paisaje, con la participación de partes interesadas. Pero antes, se necesita fijar que enfoque se va adoptar en las decisiones para alcanzar los objetivos de planificación. Esto es definir qué criterios se van a utilizar, y que información es necesaria tener a punto para apoyar o rechazar un objetivo. Como también, es relevante definir el papel que van a desempeñar en las decisiones las partes interesadas (por ejemplo, asociaciones de vecinos, ONGs, grupos de interés, etc.).

Paso 6: Decisiones finales. La naturaleza de las decisiones, que pueden resultar del proceso de planificación sobre el futuro de las unidades de carácter, puede ser muy amplia. No obstante, existen 4 objetivos fundamentales que se debe dar respuesta:

  • Conservación y mantenimiento del carácter existente.
  • Mejora de la situación actual, a través de la introducción de nuevos elementos y características o una gestión diferente de la existente.
  • Restauración del carácter, cuando sea apropiado con las actividades actuales y las preferencias de los interesados, y sea económicamente viable a través de dinero público, privado o una combinación de ambos.
  • Creación de un nuevo carácter.
  • Una combinación de estas opciones.

En el curso ofertado desde el Instituto Superior del Medio Ambiente, sobre Paisaje e Intervención Ambiental, veremos en detalle otras herramientas para valorar la calidad visual del paisaje así como la normativa e instrumentos legales que se le aplican como las herramientas de gestión, ordenación y protección que permitan dar respuesta a la cada vez mayor demanda del mercado de profesionales con formación integral en este campo.

Puedes leer y comentar el artículo completo en: Comunidad ISM » Blogs

Un viaje hacia el activismo 2017-10-20 17:49:00

Los hay grandes y pequeños, de las más variadas formas y colores. Se los comen los peces, las medusas, las tortugas, los mamíferos marinos o el minúsculo plancton… ¡Son los plásticos! Y han colonizado mares y océanos.
Flotan en la superficie, se acumulan en los fondos marinos, son arrastrados por las corrientes, forman inmensas islas o desaparecen de nuestra vista por su diminuto tamaño. La contaminación marina por plásticos ha alcanzado tales dimensiones que han saltado las alarmas.  


El plástico es una de las señas de identidad de la sociedad de consumo. Se ha incorporado a nuestras vidas como si siempre hubiera estado ahí. Resistente y duradero, rígido o flexible, útil o absurdo… su gran diversidad se consigue gracias a aditivos químicos: detrás de su apariencia inocua hay sustancias tóxicas
Algunos plásticos tienen una vida útil muy breve (bolsas, botellas, envases, vasos, cubiertos, pajitas…) otros más larga, pero todos acaban convertidos en residuo. Unos se reciclan y su vida útil será un poco más larga, otros terminan en un vertedero o en una incineradora (liberando sustancias tóxicas) y otros llegan a los mares y océanos de todo el mundo (millones de toneladas cada año).

Usar y tirar… y la vida se ahoga entre plásticos
Los envases de un solo uso representan un alto porcentaje de los plásticos que se utilizan, hasta el 40% en la Unión Europea. Envases que no son anónimos, tienen nombre: Nestlé, Unilever, Procter & Gamble, Colgate-Palmolive, PepsiCo, Coca-Cola… 


Esta invasión de plásticos de usar y tirar tiene responsables: las empresas que han implantado los envases de un sólo uso porque favorecen su modelo de negocio, y los gobiernos que han dejado barra libre a las empresas al tiempo que ignoraban la salud de las personas y el medio ambiente en el que vivimos. 

El no va más de la modernidad, las microesferas de plástico
Geles de ducha, pasta de dientes, cremas, detergentes… Muchos productos de higiene y de limpieza contienen cientos de miles de diminutas esferas de plástico.


Estas microesferas salen por los desagües de nuestros hogares y siguen su curso hasta llegar a ríos, mares y océanos. Su minúsculo tamaño impide que las retengan los filtros de las depuradoras. 
Su tamaño nos juega otra mala pasada. Además de contaminar el agua, son ingeridas por animales acuáticos y, por tanto, se incorporan a la cadena alimentaria. Y no solo las microesferas. Otros plásticos de pequeño tamaño y los de mayor tamaño que se van descomponiendo en pequeños fragmentos (microplásticos) también pueden acabar siendo ingeridos por peces, crustáceos, moluscos… 
El círculo se cierra ¡oh, sorpresa! en nuestro plato. Por si fuera poco, ya se han encontrado microplásticos en la sal de mesa y en el agua del grifo. Buen momento para recordar que los plásticos contienen sustancias tóxicas.

Mejor SIN plástico
Mira a tu alrededor, seguro que tienes muchas formas de reducir tu consumo de plástico:
  • Envases y artículos de usar y tirar: bolsas, agua embotellada, comida envasada en plástico, vasos, platos, cubiertos, pajitas… 
  • Juguetes, cacharros de cocina, artículos para el hogar, artilugios de todo tipo… cada vez hay más alternativas sin plástico.   
  • Higiene, cosméticos y productos de limpieza… mejor ecológicos, son mejores también para tu salud.

¡Y muy importante! Apoya las campañas que están exigiendo cambios a las empresas y a los gobiernos. Aquí puedes firmar una petición de Greenpeace a la ministra responsable de medio ambiente.
Puedes leer y comentar el artículo completo en: Un viaje hacia el activismo

El Fuego Valyrio de los Gestores de Residuos.

Hace ya un tiempo, un año y medio escaso, que publiqué en las redes sociales un plano muy representativo acerca de cómo el fuego estaba haciendo estragos en diversas instalaciones de gestión de residuos de diversas empresas privadas. Os lo adjunto ahora también por si queréis ver la que hace poco más de un año se estaba armando en las recocinas del sector de los residuos en España.Fuente Puedes leer y comentar el artículo completo en: La Calidad Ambiental

¿Qué es el Seguimiento y Vigilancia Ambiental?

Desde el enfoque más amplio, entendemos la vigilancia ambiental como el control de aquellos indicadores que permiten comprobar la correcta ejecución de un determinado proyecto desde un enfoque de protección del entorno.

En el ámbito de la Evaluación Ambiental, el seguimiento y vigilancia ambiental tiene su origen en el propio Programa de Vigilancia Ambiental, considerando éste, de acuerdo a la Ley de Evaluación Ambiental, como el “sistema que garantice el cumplimiento de las indicaciones y medidas, preventivas y correctoras y compensatorias contenidas en el EsIA tanto en la fase de ejecución como en la de explotación”. Hablamos de seguimiento y vigilancia ambiental, por tanto, como la ejecución efectiva del programa de vigilancia ambiental.

Ahora que la Evaluación Ambiental de proyectos vuelve a tomar protagonismo y que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación prepara la inminente modificación de la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de Evaluación Ambiental, el momento parece idóneo para reflexionar sobre la figura del Coordinador Ambiental y el papel que juegan los profesionales encargados de velar por el seguimiento y control ambiental de cada proyecto.

pixabay

La función del técnico/ coordinador ambiental

A la hora de participar en la supervisión y gestión ambiental de una obra o proyecto, el técnico ambiental puede acercarse al Seguimiento y Vigilancia Ambiental desde muy diversos frentes. Cabe la posibilidad de que su dedicación tenga origen en su condición de especialista y que participe en la definición, diseño y seguimiento de la ejecución de unidades de obra asociadas a su ámbito profesional o formando parte de la Dirección Ambiental de Obra, coordinando y siendo responsable de la implantación y ejecución de un Sistema de Gestión Medioambiental de la propia obra o desarrollando cualesquiera otras funciones en colaboración con la Dirección de Obra o con el Contratista encargado de ejecutarla.

El técnico ambiental puede igualmente aproximar su labor profesional a este campo asumiendo la Dirección de Obra en la ejecución de proyectos de carácter ambiental como pudieran ser la restauración de ríos y riberas, la recuperación de espacios degradados o la ejecución de infraestructuras de tratamiento y depuración de aguas.

Si bien cualquiera de las posibilidades mencionadas es habitual en el ámbito de la obra, son especialmente comunes las asociadas a la Dirección Ambiental de Obra y, por afinidad, a las labores relacionadas con la coordinación, supervisión y ejecución del Programa de Vigilancia Ambiental independientemente del término (Asistente Técnico Ambiental, Coordinador Ambiental, Inspector Ambiental, etc.) que se emplee para designar al técnico ambiental que las desempeña.

La terminología a este respecto es diversa y depende no sólo de las referencias que la Administración haya hecho a esta figura en función de la Comunidad Autónoma que haya promulgado la Declaración de Impacto Ambiental, sino también en ocasiones del tipo de proyecto que estemos ejecutando. De esta forma, resulta bastante habitual que en los proyectos relacionados con Infraestructuras de Transporte de Energía se identifique al técnico ambiental encargado de la supervisión del Programa de Vigilancia Ambiental como ATA o Asistente Técnico Ambiental. En Ferrocarriles, y por afinidad en Carreteras, se habla sin embargo de Dirección Ambiental de Obra en prácticamente la totalidad de los proyectos promovidos a nivel estatal. Al final nos encontramos con que hay todo un conjunto de términos afines para denominar circunstancias y funciones similares que giran entorno a la Dirección Ambiental de Obra aunque es preciso determinar en qué medida la responsabilidad de las labores desempeñadas implica la posible toma de decisiones.

Sobre estas funciones asociadas a la labor del Coordinador o Director Ambiental de Obra y sobre las herramientas y metodologías a aplicar en el desarrollo de su actividad trabajamos en el curso de Seguimiento y Vigilancia Ambiental en la EIA.

Puedes leer y comentar el artículo completo en: Comunidad ISM » Blogs

Las 5 mejores rutas para este otoño (Alicante)

1. Font Roja (Alcoy)


      Si piensas en otoño y ruta por Alicante, la primera que te viene a la cabeza es ésta. El bosque mixto mediterráneo te ofrece una amalgama de colores sin igual en la provincia. Especies de hoja perenne se entremezclan con caducifolias ofreciéndonos un paisaje precioso. Además, podrás recorrer estos bosques gracias a la ruta que sube al Menejador, la cima del Parque Natural. 



      Otro de los lugares mágicos en otoño es el Paraje del Salt (Sella), un pequeño pueblo situado en las faldas de la Sierra de Aitana, gracias a los colores amarillos que nos ofrecen los grandes chopos situados en los márgenes del río. Además, os aconsejamos que vayáis justo tras un episodio de lluvias intenso, así podréis disfrutar de la fuerza del agua bajando por las cascadas y pozas que hay en la zona. 


      Otro precioso y húmedo lugar, cargado de historia, que en otoño ofrece una vista distinta y singular en el interior de la provincia. Un viejo molino (año 1760) situado en un precioso enclave natural, que aprovechaba la fuerza del agua para moler el trigo. Posteriormente fue reconvertido en central hidroeléctrica para abastecer de luz al pequeño pueblo de Benilloba. 

        También recomendamos en este caso visitarlo tras unas fuertes lluvias para poder disfrutar del agua cayendo con fuerza por el Salt. 



       Una bonita ruta que parte desde uno de los barrios de Alcoy y que nos lleva hasta un precioso paraje natural que en otoño coge ese tono amarillo que tanto nos gusta. Sin duda, la Hoya de Alcoy es una de nuestras zonas favoritas para visitar en esta época, ya que es de las mas húmedas de la provincia. 



       Otra de las rutas que discurre por los márgenes del río y para nosotros, una de las más bonitas de la provincia es la vía verde que nos lleva desde el pequeño pueblo de L'Orxa (Lorcha) hasta Villalonga (aunque podéis llegar desde o hasta Gandía).  

       La podéis hacer andando o en bicicleta y discurre por un bonito sendero que atraviesa el valle del Serpis siguiendo el antiguo trazado del tren Xixarra


      Si queréis saber cómo de largas son las rutas, cómo llegar, si son aptas para toda la familia y más información, pinchad en el título de cada una y os llevará a la descripción completa. Por último os dejamos el mapa con todas las rutas que tenemos en el Blog. 



Puedes leer y comentar el artículo completo en: Más allá de la ciudad

agregador de ambientólogos con blog

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies